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Diese Sachen ich liebe Diciembre 18, 2007

Posted by thebazaarofarts in Littera, Personal.
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Quiero…

A mi oveja de peluche Maple. Tiene gorro y bufanda, está protegida contra el frío alemán, la compré en Frankfurt y es adorable.

Los monólogos de Luis Piedrahita para no quedarme mirando a la pared a la hora de comer. El tío se sale.

Mi cama. Aunque el colchón sea duro, duermo como una ceporra.

Mis deliciosos Kirsch Bonbons, o caramelos de cereza.

Ir al Schönborn con María y con Montse y con quien se apunte a cenar.

El Touchdown del Loma.

Echarme risas con Aya(yayayayayaya).

Los domingos en los que no tengo que salir de casa al frío polar.

El ambiente de la biblioteca.

Mi cuarto.

Mi Milka.

Das Musik.

Y no quiero…

Las paradas de autobús, ni los autobuses cacharreros. Ni sus puertas automáticas.

El frío.

La humedad.

Gerbrunn.

Y el sueño que tengo ahora mismo.

EGO en el trono Diciembre 17, 2007

Posted by thebazaarofarts in Ensayos, Erasmus, Littera, Vida cotidiana.
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En nombre del enaltecimiento del Ego Dios creó la cámara digital. Pensó: ¿qué hago para que estos seres puedan verse al instante y que además pueda compartir? Y respondió rápido, como sólo el sabe: La cámara digital. Y así desencadenó el desastre, porque está claro que el espejo no mola, ya que es una imagen que nos refleja tal cual somos aunque estemos feos, y no nos permite borrarnos si no nos gustamos.

En cambio, con la cámara, si salimos desfavorecidos decimos: ¡Si no parezco yo! Y la quitamos antes de pararnos a pensar si realmente somos así. En cambio, cuando salimos bien pensamos: ¡Joé, pues sí que soy guapa! Esto aunque nos hayamos sacado el retrato en modo nocturno, borroso, con gesto sexy y con un ángulo estrábico que nos quite la papada. Pero la satisfacción dura poco, porque no acabamos de estar convencidos de si de verdad somos así, así que seguimos comprobando. Ya que no gasta carrete y se puede borrar… Y una mierda las borras. Te da pena, sales tan mona… Esta la podrías imprimir o hacer un photochop con ella. Incluso poner un póster en tu cuarto con el lema “guapa, guapa, reguapa”. “Y encima buena fotógrafa”, diría aquel. Pues sí, porque hoy día parece que el mundo se ha plagado de fotógrafos especializados. No hay más que mirar esas páginas denominadas FOTOLOG, que supuestamente combinan la FOTO con el BLOG, pero que en realidad sirven para poner día tras día fotografías de uno mismo o de uno mismo con sus amigos y colocar debajo frases del tipo: “Hoy me aburro”, “hoy voy a pillar un pedal de la hostia” o “tía te quiero mogollón”. De momento nadie se ha atrevido a decir directamente: Molo mucho, pero con decirlo yo no basta. Déjame tu comentario a modo de carta de recomendación para que así más gente vea lo supermegachachi que soy.

Y así Dios se dio cuenta de que el juguete que había creado era bueno, y de que por todo el mundo se veían flashes centelleantes, sobre todo en las habitaciones del estudiante enfrentado a sus apuntes o en las salas de fiesta, donde los caretos extraños tan de moda se habían puesto entre la población joven. Pero como Él a veces era un poco juguetón, se le ocurrió un día hacer desaparecer todas esas máquinas diseñadas para engrandecer el ego del adolescente de a pie, y sustituirlas por rollos de usar y tirar.

Así fue como poco tiempo antes del año 2010 se creó La Gran Depresión de los Narcisos, que no pudiendo verse reflejados en el río de los píxels y aturdidos por la imposibilidad de compartir sus brillantes fotografías con el resto de adolescentes aficionados al arte del instante, vagaban errabundos por los pisos, impotentes en una letanía de horas de estudio, en un conglomerado de momentos y de gestos que escaparían a la posteridad, con el único consuelo de aquella cámara analógica de la que un setenta por ciento de las fotos salen oscuras.

Papán, papán, pachún pachún pachún: pero mira cómo beben los peces en el río… Diciembre 17, 2007

Posted by thebazaarofarts in Ensayos, Erasmus, Littera, Navidad.
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A veces en Würzburg me parto de risa con la multiculturalidad reinante. Antes observaba a los Erasmus de forma distante, como si fueran un conglomerado de gente con cara de despiste totalmente separado de mi mundo. Con antes me refiero a primero de carrera, ya que al ser filólogos en seguida nos presentaron a muchos estadounidenses la mar de majos que venían a aprender el español, a viajar y a hacer el vago -que sí, que también, jejeje. En segundo conocí al elenco alemán, y las dos chicas con las que tuve relación no tenían nada de despistadas, de hecho me pregunto aún cómo narices hablan tan bien el castellano. Desde aquí, de paso, un saludo a Monika y Lisa por si dan con mi blog.

Pero bueno, a lo que yo quería llegar es que ya no puedo ver a los Erasmus como algo ajeno. Ahora, ellos son mi casa. Tengo más trato con mis queridas japonesas, con las italianas o con las húngaras que con la gente de aquí, porque están en las mismas condiciones que yo y hablan un alemán mil veces más comprensible, ese alemán-Erasmus compuesto de un máximo de 1000 palabras que combinadas hacen nuestra comunicación tan efectiva: “Estoy cansada”, “¿Vienes zur Party?”, “Vengo del Kupsch (súper)” o “Mañana tengo que hacer un Referat (exposición oral)” son problemas y alicientes que compartimos a diario. Además, a diferencia de los alemanes, los extranjeros nos sabemos el calendario de fiestas residenciales de pe a pa -cada dos viernes la residencia de Leo, no falla (hasta que falla). Cosas así.

Y por eso, digo, los erasmusianos son tan cercanos, excepto cuando cada uno nos ponemos a hablar en nuestro idioma, que entonces eso parece la construcción de la torre de Babel y es una manía que tenemos los españoles, la de ponernos a hablar en castellano esté quien esté. Hoy reflexiono sobre el mundo multicultural en el que habito porque hemos tenido una fiesta navideña en el cursillo de alemán. Los cursillos de alemán son lo mejor, ya que nadie es alemán pero todo el mundo habla alemán más o menos bien y más o menos raro. Rumanía, Hungría, Corea -del sur-, Japón, China, Francia, Rusia… And me como representante de Spanien. Y hoy hemos tenido que demostrar que de verdad venimos de donde decimos venir, y para ello hemos cocinado platos típicos de nuestro país.

Bueno, yo opino que se parte demasiado a la ligera de la base de que sabemos cocinar -y no lo digo por mí, que preparo una tortilla que te pasas, y que conste que con los dedos de una mano puedo contar las que he hecho. Pero bueno, que presuponen mucho, porque aparte de tortilla hay pocas cosas más en las que me haya especializado. Así todo, ha pasado la prueba, como ya hizo en setiembre en otro evento multiracial, y también ha aprobado mi villancico. Eso creo, vaya, luego el profesor no paraba de cantar “beben, y beben, y vuelven a beber, los peces en el río…”. El que no paraba de llenar el vaso de Glühwein (a.k.a. vino humeante con canela y más cosas) era él, yo creo que estaba un poco borrachillo, porque hemos acabado ambos cantando “la Virgen está lavaaaaaando” delante de la clase.

Son estos momentos que recordaré toda mi vida, ya que el habar cantado este villancico carente de sentido delante de una clase que no entiende un carajo de español pero que adolece de gusto musical es algo que me sube los colores de los mofletes -después de haberlo hecho, claro está, que desde que bailé la Macarena he perdido la vergüenza. Y también recordaré por siempre la buena vida que llevamos los estudiantes en los países de acogida, que por deberes nos ponen cocinar tortilla y grabar una canción de Navidad… Ayyyyy…

Berlín Diciembre 2, 2007

Posted by thebazaarofarts in Actualidad, Arte, Berlín, Erasmus, Littera, Personal, Universidad, Vida no cotidiana, pensamientos, viajes.
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Hace años que no vivía una semana tan intensa, y a la vez tan corta. El hecho de que cuando he ido de vacaciones a algún sitio el punto de partida haya sido Bilbao, y que ahora sea Würzburg, ha contribuido también a que la experiencia sea diferente. Han sido las vacaciones dentro de otras vacaciones, como si hubiera superpuesto dos espejos. Y la sensación, sin duda, me ha gustado. Tanto, que aún sigo despistada, desubicada y turulata. Berlín ha sido la desconexión definitiva, el disfrute ocioso en compañía de la comunidad multicultural Erasmus, la admiración de los monumentos, los museos y la historia. Y, sobre todo, ha sido la diversión a espuertas: con Aya y su aprendizaje del ligoteo en español, con Bea y su orientación chamuscada, con Montse y las charlas de madrugada, con el ranking de belleza, con Isaac y su tesis sobre las mujeres, con la aventura del autobús, con el borde del museo, con la casa okupa, con los desayunos buffet en los que más de uno nos poníamos las botas…

Es curioso, ¡¡volver a Würzburg ha sido una depre!! Pero volveremos en primavera, porque queremos repetir una semana tan intensa, tan locuela, tan divertida. Hemos visitado museos, nos hemos pateado toda la ciudad, hemos comido como reyes, he cantado por las calles heladas en compañía de una holandesa genuina, me he desguazado corriendo de un lado a otro, he escuchado música inusitada en bares… En fin, muchas experiencias que atesoraré en el recuerdo con dos lazadas bien fuertes, porque Berlín ha sido mucho Berlín: el museo judío, el campo de concentración de Sachsenhausen, Postdam y su lago, Check Point Charlie, los restos del muro, la puerta de Brandenburgo, Postdamer Platz, el Reichstag y su cúpula, los souvenirs, los bocadillos de salami, el frío, la camita del hotel, el este, el oeste y mi lateralidad cruzada, el monumento al holocausto, el museo de Pergamon, la tristeza del recuerdo, la multiculturalidad, los cantantes del metro…

Todo, todo ha merecido la pena, qué viaje. Una semana inolvidable, que espero repetir.Berliner luft, luft, luft…

Te echo de menos, ciudad gorda. :)

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