Semana enorme Agosto 26, 2008
Posted by thebazaarofarts in Actualidad, Arte, Aste Nagusia, Ensayos, Erasmus, Littera, Música, Periodismo, Personal, Preocupaciones, Radio, Vida, Vida cotidiana, Vida no cotidiana, pensamientos.trackback
Menudas vacaciones más ajetreadas. Entre el trabajo radiofónico, las fiestas de Bilbao y los eventos que aparecen de pronto están siendo un no parar un segundo. El miércoles quedé con los amigos. Teníamos el propósito de reunirnos todos y lo conseguimos. Pasamos la mayor parte del tiempo en casa de uno de ellos, cuyos padres estaban fuera. Ahí estuvimos bebiendo, charlando y echando unas risas hasta que llegó la hora del concierto de Amparanoia. En ese momento tuve que despedirme y tirar en dirección al metro, porque al día siguiente trabajaba on the radio, y mis despertares son muy costosos.
El jueves quedé con L., una amiga a la que hacía más de un año que no veía. Me hizo mucha ilusión poder tomar algo las dos juntas. Por el camino, nos paró una chica que tenía un stand sobre dietética en plena calle, y nos propuso medirnos el IMC (el índice de masa corporal) y nuestro nivel de grasa. Yo accedí, curiosa, y me hicieron rellenar mis datos personales sentada en una banquetilla con pelo artificial verde fosforito. Nunca olvidaré esa cutrez. Después, me hicieron agarrar un aparato, una especie de mando, como si fuera un volante. Gracias a esa máquina sabría cuánta grasa me sobra y si mi peso y altura están dentro de lo normal.
Cuando me despedí de L., fui con A. a cenar. Fuimos a un restaurante del centro comercial Zubiarte, se llama Cruz Blanca y allí sirven una “divertida tabla de patatas fritas” que nos gusta mucho. Te ponen las patatas en una tabla de madera y a cada lado hay varios tipos de salsa. Mis favoritas, mostaza, salsa rosa y ketchup. Vamos, un aporte calórico que seguro sumaba un par de puntos a mi nivel de grasa. Para contrarrestar semejante vejación, me pedí un plato de verduras a la plancha. El grill debe de haberles costado un dineral, porque el plato me salió carísimo.
Al salir de Zubiarte, vimos que llovía. Este es un hecho típico en Bilbao, sobre todo cuando hay fiestas. Parece que el clima estuviera en contra de los borrachos de las txosnas, o de las comparsas, porque caen chuzos de punta en cuanto suena el pregón festivo. Total, que fuimos al coche a coger un paraguas, y tiramos para el concierto. En el puente Euskalduna se hacinaba la gente que hacía botellón, esa masa demasiado perezosa para acercarse al lugar del concierto si lo puede escuchar acompañada de kalimotxo.
Llegamos a Zorrozaurre, el espacio abierto donde Hombres G estaban dando los últimos coletazos a su concierto. Escuchamos la del jersey a rayas, llamada “Venezia”, “Sufre mamón”, “Marta tiene un marcapasos” y alguna otra, mientras mis playeras Converse -las más aptas para la lluvia, di que sí-, chapoteaban bajo los chorros. Mientras tanto, la gente danzaba y se entusiasmaba bajo el luminoso goteo. Pese a la lluvia, siguieron apoyando al grupo, que, resguardado como estaba, animó todo lo que pudo. Uno de sus componentes, incluso, se bebió un lingotazo de tequila en nuestro honor.
Tras el concierto fuimos a casa. Ambos trabajábamos a la mañana siguiente y ya eran casi las 3 de la mañana. El viernes, además, iba a ser un día ajetreado: por la mañana, emisión radiofónica. Después, ya que los del Hogar del Jubilado de Gorliz habían invitado al equipo de Gorliz Irratia (radio Gorliz) a su restaurante, mi compañera S. y yo tomamos unos pintxos en un par de bares hasta que A. y su hermano llegaran. He de decir que comimos estupendamente. Yo me pedí unos macarrones en salsa de jamón y champiñones, unas albóndigas en salsa y una tarta de chocolate riquísima. Además, el servicio prestado por J., que los jueves y los viernes comenta su menú por la radio, fue buenísimo. Un tío simpático, amigo de las bromas que me ha hecho plantearme volver por allí a comer.
Y después… El plato fuerte. Los comensales nos dirigimos a Bilbao, porque íbamos a tratar de entrevistar a Amaral en el backstage (detrás del escenario). Imaginad los nervios, la intriga, el dolor de barriga y las ganas de hacer pis. Fuimos cuatro, pero nos comentaron que mejor que pasáramos solo dos personas a realizar la entrevista. Y en ello anduvimos A. y yo, con una carpeta, un taco de folios y un boli, tratando de preparar unas preguntas generales para 5 minutos de charla.
Poco antes de pasar a saludar a los miembros de “Amaral”, Eva Amaral y Juan Aguirre, nos avisan de que no tenían tiempo de que les hiciéramos la interview. Al ser un radio local, nos dejaron para el final y… Solo pudieron mandar un saludito a la radio. Eso sí, tenemos una foto para el recuerdo. Y después, por la noche y otra vez paraguas en mano, A. y yo fuimos a ver su concierto. Se salieron por todos los costados, estuvo genial
, y justo cuando empezaron a cantar paró la lluvia -la madre naturaleza sabe lo que es bueno.
El sábado se consagró en la medida de lo posible al descanso, porque el domingo… Expo Mañica 2008. Ya contaré los pormenores en otro artículo.







Hola Ira,
Ahora comprendo por qué no tenías tiempo de escribir en tu blog (aunque sacaras tiempo para comentar en otros, maja que eres…).
Estuve en Zubiarte tomando café (menos mal que no comí por lo que dices de los precios).
Pedazo de entrevista que se perdieron los de Amaral.
Sigue contando que esperamos lo que haga falta.
Un abrazo!
¡¡Gracias Salva!! A ver si para la vorágine que quiero descansar, jajaja, y escribir. Hoy me lo estoy tomando con bastante calma
Pues sí, qué pena lo de Amaral, pero me consuelo pensando que ya verán, les entrevistaremos algún día, jejejeje. Voy a colgar ahora alguna foto, a ver si no tardan en cargarse.
Un abrazo y gracias por estar siempre ahí!!
Con algunos empieza a llover cuando empezamos a cantar; con otros, es alrevés
A A. le encantó el concierto, qué pasada. Semana increible, si.
Esperamos tu narración de la Expo, aunque será imposible contar en unas lineas todos los detalles, seguro.
1 beso.
La semana, grande, grande. ¡¡Quiero otra como esta!!
Un beso,
Ira
¡¡ qué genial no ?? ¡¡.
( Me quedo con lo de que llovía … me encanta la lluvia , y me quedo con el microsegundo Amaral ¡¡¡¡ )
Me estoy replanteando el tema lentillas…
( gracias )
¡¡Ira!!
Algún año tengo que plantearme pasarme por la Semana Grande de Bilbo, la verdad es que los conciertos molan y mucho. Yo tengo fe, algún día seguro que cae.
Lo de Amaral (los amo) decirte que lo bueno es que pudieron veros y saber de vosotros porque no muy tarde seguro que ruegan por que les entreviste Iraide Talavera
A seguir bien potxola.
Mua!
Sí, lo de Amaral fue grande, y a mí también me gusta la lluvia pero en ese momento la maldecía… Tenía miedo de ponerme mala antes de ir a la Expo, jejejeje.
¡¡Mai!! Te cambio el año que viene la de Ñoñosti por la de Bilbao. En Sanse no he estado never.
A ver si lo de Amaral es verdad, ¡¡quiero hablar con ellos!!
Un besote gordote,
Mua!!!
Qué alegría vovler a leerte!!!! Ufffff, menuda vuelta más ajetreadilla no???Bueno, pero lo estarás disfrutando seguro!.
Besotes guapa!!
Un besote!!!
Ira