Guerra de canciones, canciones de guerra Agosto 28, 2008
Posted by thebazaarofarts in Uncategorized.trackback
Ayer por la noche estaba con el portátil sobre la mesita auxiliar blanca donde cenamos y chateamos por igual. A veces, incluso, mi padre la coloca en forma de atril para leer el periódico, y yo se la quito en cuanto aparezco por la sala con un bocata de queso y jamón lleno de migas.
Tenía puesto “40 latino”, la emisora de los 40 que pone música en español. Me fijé en que en un videoclip de “El Arrebato” salía un china o japonesa adorable, y entonces ya miré el siguiente vídeo. Y de pronto, otro asiático. Me intrigó. Dos asiáticos seguidos en una emisora hispana son algo raro, y sobre todo que en la siguiente escena aparezca Huecco resulta bastante chocante. Y que de fondo suene una versión de la conocida canción de Pacherbell más.
Y entonces me acordé. Mi compañera de la radio me había hablado de esta canción. Era “Mirando al cielo”. Yo me quedé mirando a la pantalla. Después, se desencadenó un proceso inesperado. Me atrapó el vídeo, empaticé. Se me erizaron los pelos del brazo, y me entró una congoja horrible. Qué preciosidad de canción. Creo que, después de tanto romanticismo empalagoso, intelectual o aparentemente trascendental no esperábamos ni por asomo una gota de aire fresco que quitara de en medio el bochorno.
Huecco es esa gota, gorda y fría como las que me caían por las mejillas. La canción trata de un chico que se va a la guerra y se tiene que separar de su chica. Y la letra es la más sincera, la más auténtica que he oído, la que trasciende las excusas patrióticas, la que elimina todo sentido de pertenencia a una causa por la que morir: “Y que hago aquí, mirando al cielo, a 10.000 kilómetros de tus besos. (…) Si te echo de menos.”
Eso me pregunto yo: ¿qué hace el ser humano, para destrozarse así? ¿Para rechazar aquello que realmente ama, para sacrificarse en pos de una causa sin cara y sin nombre? ¿Qué hace el ser humano, que nace inocente y con ansias de conocer, de crear y de vivir, para calcinarse la vida? Sigo sin entenderlo. Fuera en el espacio reina el silencio, y parece que nosotros tuviéranos que impregnarnos del pegajoso petróleo de las aspiraciones, de las envidias, de los problemas.
Como diría Serrat, “solo vale la pena vivir para vivir”.
Os dejo el videoclip, lo vais a flipar:





“Querida Milagros”, de El último de la fila, también trata este tema. Supongo que la conoces porque es bastante famosa… pero léela con atención, es preciosa.
Yo mañana veo el vídeo, que esta noche mi vecino anda tontorrón, jiji.
Pues sí, la letra de la canción da que pensar (dejaré para otra ocasión comentar sobre el uso y abuso del canon de Pachelbel que por lo visto eso a la SGAE no le incomoda…).
Son muchas cosas las que me vienen a la cabeza, pero una de ellas es el eterno enfrentamiento entre los intereses individuales (la persona que se pregunta qué hace allí) y los del estado que lo manda a una guerra. Las levas forzosas siguen presentes en muchos países, y en los que no lo son los que van a la guerra siempre pertenecen al grupo de los más desfavorecidos.
No somos sólo las personas que nos echamos a perder como tú dices, son los estados los máximos responsables de esos sacrificios de personas. Y cuando estados que se autodenominan paradigmas de las libertades se inventan las guerras preventivas (o las ejecuciones selectivas) con lo que significa eso sobre el nulo aprecio hacia la vida humana, qué se puede esperar… La historia personal no cuenta para nada. De eso va todo esto.
Perdón por el tocho, me ha tocado la fibra sensible…
Un abrazo Ira.
Hola Fusa!!!
Preciosa la letra, lleva el mismo mensaje que “Mirando al cielo”. Tengo tan lento el Internet que tendré que esperar a estar en otro ordenador para ver el videoclip.
Salva,
Nada de tocho, estoy totalmente de acuerdo. La minimización del individuo es una constante, les pasa a los estados y nos sucede a todos cuando nos hablan de cifras y no les ponemos ni cara, ni nombre, ni empatía. Y es que la suma de muertes no produce suma de pena, parece que la misma pena se divide entre más.
Y si las historias no son personales, ¿qué son? ¿Por qué privarnos de humanidad en una guerra?
Un abrazo,
Ira
Hola guapa!!
He de reconocer que salvo el “pa mi mulata” o conocía ningún otro tema de Hueco pero esta conción me ha encantado, no sé decirte si ha sido por la canción en si o porque primero he leído tu comentario y mientras la oía me acordaba de como lo has descrito, pero sí, me ha gustado.
Después de oirla me ha venido a la mente la canción d El muelle de san blas de Maná y me he puestoun poco melancólica.
En fín, a cambiar el chipque son jaias de Plentzia.
Besotes guapísima!!
Y recuerdo también un libro sobre la guerra, “Los girasoles ciegos”, porque se va a estrenar la película en el cine.
¡¡Un beso Tatiana!!
A mi me pareció verte
pero seguido te perdí en la masa de gente que había en el muelle
. Bueno, otra vez será. Creo que ibas con A.L.? Igual sólo me pareció verte… no se. Bueno guapa. Besotes!!!
Jajaja, sí, esa era yo, iba con A.L. Nos veremos otro día fijo, ya sea por Bilbao o Plentiza.
¡¡Un besote!!
Cómo no nos dijiste Tatiana!!! Que hace mazo tiempo que no os veo!
Jues!! porque cuando me di cuenta de que podíais ser vosotros os perdí!!!
Bueno otra vez será o natural o provocada jejejeje.
Besotes Ira y A.L.
Todo será plantearlo eh??? Aunque con el trabajo no sé si tendría tiempo pero sino de madrugada ¡¡ya que dura 24horas!!! jejeje Bueno guapa, hablamos.
Besos