jump to navigation

You… Change your mind… Like a girl… Noviembre 24, 2009

Posted by thebazaarofarts in Baile, Bailoteo, Ensayos, Personal, Preocupaciones, Vida, Vida cotidiana, obsesiones, pensamientos.
1 comment so far

Hoy he tenido baile. Jazz-moderno-dance-pop. Creo que jamás he ejercitado tantos músculos: bíceps, tríceps, cuádriceps, gemelos, glúteos, abdominales, cuello, cara, mentón… Cric, crac, artrosis… Ha sido una gran idea apuntarme a baile. Las junturas de mi cuerpo crujían cual bisagras oxidadas. Mis músculos eran palos de golf. Qué horror.

Desde que ejercito mi cuerpo dos veces por semana, mis manos alcanzan el suelo sin doblar las rodillas. Ése fue el primer paso. Ahora intento que duren más de dos segundos en el suelo. Poco a poco. Sin embargo, hay una parte de mi fisonomía que se niega a cambiar. Ésa parte abdominal que conocemos como “barriga”. La historia de mi barriga se remonta a mi nacimiento. Ya con pocas semanas tenía un tripón inflado que ni los señores chiquiteros de mi barrio. Y el caso es que el resto de mi cuerpo se mantenía delgado, pero siempre estaba esa prominencia.

Los años transcurrieron así, y yo era una niña delgada, algo largirucha (ahora soy bastante estándar pero pegué el estirón antes que nadie en mi clase), pero con barriga. A mí siempre me causó simpatía. La trataba como a una amiga: “¡Hola, tripita!” “¡Vamos al cole!”

Sin embargo, durante mi estancia Erasmus en Alemania, mi tripita se convirtió en fiel adicta a la comida en restaurantes, y empezó a conquistar los laterales del abdomen para formar esa horrible y deleznable palabra que las horteras se dejan al aire: “molla”. Esa “molla” ha ido desapareciendo gracias a mi madre, tenaz cocinera de ensaladas y experta en alimentación (no por oficio, sino por todo lo que ha leído sobre homeopatía, enfermedades derivadas del mal comer y efectos negativos de la ingesta de grasas saturadas).

Pero “tripita”, fiel amiga, continúa ahí. Casi se podría hacer una cuña radiofónica al estilo de Cadena SER: “Tripita. Pase lo que pase, peses lo que peses”. Pues sí, es cierto, aun habiendo retomado la dieta saludable e insaturada mi colega sigue ahí, y el otro día descubrí que se debía a mi carencia de músculo abdominal. ¿Cómo? Con una sesión de abdominales que me dejó muerta, machacada y exhausta. Después de hacer la bici con las piernas, elevarlas, cruzarlas, y estirarlas, valiéndome sólo de la fuerza de mi abdomen, me di cuenta de que los músculos de esa zona estaban ausentes.

Cuando terminó la sesión, además de no poder levantar más las piernas, mi cara estaba a cachos roja, a cachos amarilla y a cachos morada. ¡Viva la República! Me quedé en el suelo, exangüe, incapaz de articular palabra, mientras sonaban los últimos acordes del nuevo single de David Bisbal (siempre asociaré a ricitos de oro con esos temibles ejercicios abdominales). Por lo tanto, he decidido que tengo que ejercitar más esa parte de mi cuerpo, aun a costa de tener que decir “ciao, bella, ciao” a mi sempiterna amiga.

Pero no todo son abdominales. También bailamos, y estoy empezando a odiar con toda mi alma el “Hot N Cold” de Katy Perry. Se trata de una “coreo” en la que tenemos que tirarnos al suelo, alzar las piernas (gracias a los músculos del abdomen, claro), y pegar patadas voladoras (al estilo aurresku, tradicional baile vasco). La verdad, el alzamiento “pernil” me estaba saliendo bastante mal, así que, una de las veces, puse todo mi ímpetu en levantar bien fémur, tibia y peroné. Tanto, que perdí el equilibrio y caí de un culazo hacia atrás. Menos mal que mis manos son ágiles y pararon el hostión topetazo a tiempo. Desde entonces, mis patadas no amilanan a nadie. :D

Éstas son mis experiencias bailarinas, en las que no todo es estirar el cuerpo y endurecer los músculos. También bailamos temas salseros como “Sobe son” de las Miami Sound Machine, o el mítico “Thriller” de Michael Jackson. En conclusión, es bastante divertido y está haciéndome sentir más agil: “¿A que sí, barriga mía?” :) Además, la ducha posterior me encanta, me quedaría horas bajo el agua.

Os dejo el vídeo de “Hot N Cold”, de Katy Perry. Creo que mañana me dedicaré a ensayarla, para que la córeo me quede perfecta el miércoles!!

Aprender español puede ser tronchante Noviembre 18, 2009

Posted by thebazaarofarts in Actualidad, Ensayos, Idiomas, Littera, Periodismo, Personal, Traducción, Vida, Vida cotidiana, Vida no cotidiana.
Tags: , , , , ,
2 comments

Desde que colaboro con Transket (un mercado de traducciones online), estoy leyendo cosas de lo más divertidas. Mi labor en la empresa es promocionarla, y para ello estoy conociendo a mucha gente del mundo de la traducción en Twitter. En cuanto disponen de tiempo libre, se enganchan a esta herramienta y mandan enlaces a artículos de prensa, vídeos, blogs, etc. Ayer uno me gustó, aunque no esté directamente relacionado con la traducción. Se trata de un vídeo en el que te enseñan a conjugar los verbos en español de forma divertida. Ha cuajado muy bien entre mis amigos “filólogo-frikólogos” del Facebook, así que os lo dejo aquí para que vuestras risas resuenen por la casa, muahahahaha… :D

Viajes que vienen, viajes que van, viajes que vuelven… Noviembre 10, 2009

Posted by thebazaarofarts in Ensayos, Periodismo, Personal, Preocupaciones, Radio, Vida cotidiana, manías, obsesiones, pensamientos.
2 comments

Este tiempo sabático está dando lugar a largos períodos de sueño, aprendizaje y reflexión. Nuevos pensamientos e inquietudes bullen por mi cabeza, y van rotando de una semana a otra. Hoy, por fin, he ido a mi ex-uni para desarrollar una de esas ideas que fluían por mi cabeza: Conocer un poquito más sobre un máster que tiene un nombre muy bonito y multidisciplinar, el Máster de Eurocultura. Lo que más me atrajo era que se cursaba en varias universidades, entre ellas la de Göttingen (Alemania) y la de Osaka (Japón), si es que querías profundizar en los contenidos del máster. La verdad, yo veo Japón en algún sitio y salgo propulsada hacia él, es automático. Eso sí, de lo que no estaba segura es de si los contenidos del máster iban mucho conmigo o no, y sigo sin estarlo.

Por un lado, no me vendría mal empaparme un poco de política y cultura europea, porque estoy un poco pez. Además, muchas asignaturas las imparten mis antiguos profesores de Filología, por lo que parece que el máster no se distancia mucho de mis estudios. Por otro, no sé si ese máster complementa bien mis inquietudes o se aleja de ellas por completo. Asimismo, cuando proceso mucha información sobre algo acabo empachada y sin saber cuáles son mis inquietudes realmente. Nada es tan fácil como parece, y la forma de trabajar dista mucho de la de hace décadas. Cada profesión tiene multitud de subtipos y matices, y este máster parece tener multitud de enfoques. Después de haber solicitado la información a otro ex-profe, que actualmente lleva el máster, y de haber leído y releído los contenidos de las asignaturas, he decidido ponerme en contacto con algún alumno o ex-alumno de dicho máster para que me ayude.

Mi viaje a Deusto también ha servido para pararme ante un cartel que invita a hacer prácticas no remuneradas en el extranjero de marzo a junio. El país que encabeza la lista entre los lugares ofertados es Alemania. ¡Me persigue! :) Estoy planteándome realizar la solicitud, pero aquí surge una nueva duda: ¿Dónde colocas un filólogo? Servimos lo mismo para un roto que para un descosido, aunque a ratos no estemos seguros de si tenemos alguna utilidad concreta.

Finalmente, no se me olvidan mis inquietudes radiofónicas. Me gustaría trabajar en radio, sí, bastante, aunque no sé si directamente o dando un rodeo impresionante, que es como me gusta a mí hacer las cosas, y recorrerme medio mundo de mientras :D Por lo menos, voy a hacer un curso de especialista en radio online de enero a marzo, igual eso me aviva la chispa y me hace decantarme por algo.

Esto es todo, ahora mismo soy un amasijo de cables revoltosos, dudosos y alocados.

La vida sin música, la vida peor Noviembre 5, 2009

Posted by thebazaarofarts in Actualidad, Ensayos, Música, Personal, Recuerdos, pensamientos, viajes.
Tags: , , , , , ,
2 comments

Creo que la vida sin música no puede desarrollarse de forma adecuada. La música es un aporte vitamínico que necesitamos para liberar tensiones, para dirigir nuestro caudal emocional, para entrenar nuestro cuerpo, para dejar de atosigarnos con la batería de nuestros pensamientos y para recordar.

Sin las canciones, nos faltarían referencias. ¿Cómo recordar al niño que saltaba a la comba sin el sonsonete de “al cocherito leré, me dijo anoche leré”, que no tenía ningún significado descifrable? ¿Cómo retener en la memoria los nervios de nuestro primer amor si no es recuperando el juego de “al conejo de la suerte que se ha escapado este mediodía a la hora de comer”? Anda, que las letras también…

¿Cómo evocar a nuestros amigos borrachos si no es con el mítico “alcohoool, alcohool, alcohooool… Hemos venido a emborracharnos, el resultado nos da iguaaaal”? No, no era igual y ellos lo sabían: Después toda la efervescencia se les iba por la boca y había que sujetarlos para que cayeran sobre el suelo, habitualmente mojado. ¿Cómo recordar nuestras tardes de baile adolescente si faltara aquella música zafia y deslenguada, publicitada como reggaetón? “Dale morena, vamos a fuegote… Perreo pa’ los nenes, perreo pa’ las nenas…” ¿Qué c*** era eso? ¿Qué apología machista se infiltró en aquellas fiestas adolescentes?

Hay canciones que nos unen a todos, que han condicionado nuestra vida en todas las partes del mundo, como el “cumpleaños feliz”, una de las melodías más tocadas en el piano que conozco. Otras nos han afectado a nivel local y no han provocado el resultado esperado cuando las hemos cantado extramuros. Por ejemplo, el “Athletic gorri ta zuria” fuera de Bilbao nunca será recibido con una salva de aplausos aunque pensemos que es el mejor equipo del mundo (bueno, ya ni eso).

Y hay canciones que tienen su repercusión individual. La mía es la “Lambada”. Es la única canción en portugués que me sé, aparte de una de Nelly Furtado cuando me empollé su primer disco. ¿Por qué la “Lambada”? Por una mezcla de recuerdos. El más importante, el camping tarragonés al que estuve acudiendo durante varios años. De verdad, aquel lugar era como la peli “EL Show de Truman”, te metías en él y se te olvidaban las demás ciudades. ¡Era como las ciudades de juguete! Tenía su supermercado, su restaurante, su piscina, su playa, todo con sus etiquetitas puestas, y con un aire exótico que te hacía pensar que estabas en alguna isla hawaiana bailando el hula-hula. Además de los lugares que he mencionado, había también una colección de tiendas de campaña, bungalows y casetas impresionante, divididas en calles con nombres de ciudades. Tengo el orgullo de decir que nosotros siempre nos colocábamos en “Anberes” o en “Berna”. Colocarte en “Lisboa” o “Lugano”, las calles más alejadas del centro del camping, era condenarte al destierro, privarte de comodidades, o al menos así lo veía yo con seis años.

Aquel camping tenía también una pista de baile en la que niños y adultos ensayábamos nuestras coreografías. No recuerdo la música que ponían, pero la “Lambada” invade toda la atmósfera de aquel camping :) Puede ser porque por la época tuve una peonza verde luminosa que, cuando iniciaba su paroxismo giratorio, ejecutaba la bonita melodía. Es probable, aunque también cabe la posibilidad de que la peonza llegara después de aquello. Los recuerdos nunca son puzzles perfectos, actúan más bien como el cesto de la ropa sucia (lo mezclan todo).

Desde entonces, cada vez que escucho la “Lambada” se me ilumina la cara. Cuando tuve internet, fue una de las primeras canciones que escuché. ¡La había rescatado del olvido, fue como recuperar un olor que nos hubieran arrebatado hace mucho tiempo! :D De esta forma también recuperé el recuerdo de aquel camping, al que no voy desde hace ocho años y al que estoy deseando ir. Ya no como la niña que se entretenía comprando libros en el supermercado o haciendo amigos en los columpios, sino como la adulta que sabe vivir bien :) Un bungalow, la playa, buena compañía, un buen libro, tomar algo por la noche en una terraza y cenar bien en un restaurante, todo aderezado con una incursión por Cambrils y Port-Aventura son suficientes para mí :)

Aquí os dejo la “Lambada”, ¡feliz mañana!

Ágora Octubre 12, 2009

Posted by thebazaarofarts in Cine, Ensayos, Littera.
Tags: , , ,
7 comments

Ir al cine es uno de mis mayores placeres. Me encanta el ritual que supone. Vestirse, salir a la calle, llegar hasta la taquilla, solicitar la entrada, sentir el frío arrebolando las mejillas… Entrar, hacer cola para comprar palomitas mientras la gente va y viene dispersándose de sala en sala… Y finalmente pasar, dejar que el acomodador te guíe mientras sientes el frío de la Coca-Cola en una mano y el calor lanudo de las palomitas en la otra. Después no hay nada más. La única fuente de luz es la de la pantalla, que te envuelve. Ya eres parte del sonido, de los colores, ya estás dentro de la historia.

El viernes vi Ágora, tras varias semanas sin tocar una mullida butaca. Amenábar prometía. Una superproducción de la mano de un genio, remontarse al año 4 d.C., embarcarse en una aventuras de romanos… ¿Qué iba a salir de todo aquello? Con todo, fui con un poco de desconfianza. Las películas de guerra y lucha nunca me han gustado. Me disgusta ver sangre y miembros cortados, se me encoge el estómago contra el respaldo. Al mismo tiempo, sabía que Amenábar no iba a realizar un calco de los largometrajes heroicos en los que parece haber sólo masacre, así que accedí.

Acerté en ambos aspectos: no me gustó la parte armada, aunque para reflejar conflictos bélicos no queda otra, pero Amenábar adoptó un punto de vista interesante, el de Hipatia. Esta mujer, interpretada de forma excelente por Rachel Weisz, era filósofa, astrónoma y matemática. Su mayor inquietud era desentrañar el lenguaje de los astros, saber cómo estaba conformado el universo. Al principio creía en el modelo de Ptolomeo, que sostenía que el resto de los planetas -incluido el sol- giraban en torno a la Tierra, pero después se dio cuenta de que esto no podía ser así, de que no éramos el centro.

La mayor inquietud de Hipatia era el saber. Cuestionaba todo y rechazaba los enfrentamientos. Cuando los cristianos llegaron al poder, ella no se doblegó y siguió fiel a sus dioses paganos. Además, trató de que sus discípulos fueran como hermanos y jamás lucharan entre sí. “Es más lo que nos une que lo que nos separa”, decía. Pero la Tierra giraba llevada por otros intereses. Los cristianos se impusieron a la ciencia y acabaron con ella. Despreciaron la biblioteca e impusieron a su Dios sobre los otros dioses. Hipatia tuvo que marchar de Alejandría para sobrevivir, pero siguió leyendo y escrutando las estrellas.

Hipatia, en definitiva, no se dejó llevar por el odio ni por los intereses. Mientras los mandatarios a su alrededor construían mortales barreras religiosas en torno a sí, recreó un universo en el que el ser humano, por primera vez, no estaba en el centor. Y ésa es la clave. Han pasado siglos desde entonces. El ágora ya no existe. Ahora hay estadios, parlamentos, televisiones, radios, desde los que se emiten los mensajes. Pero sigue habiendo guerras, y hambre, y diferencias. Seguimos odiando. Por la religión, por la raza, por el miedo, por la ambición, por el dinero.

Hipatia brilla como una estrella sobre nosotros, pero es tan débil que no la vemos cuenta. Seguimos sin darnos cuenta de que, por increíble que parezca, somos pequeños en un universo infinito.

Duendes que me acompañaron… Octubre 7, 2009

Posted by thebazaarofarts in Ensayos, Literatura, Littera, Personal, Vida cotidiana, Vida no cotidiana, pensamientos.
Tags: , , , , ,
2 comments

Estos últimos días he estado dando vueltas a una trilogía que me encadiló de pequeña. Hablar de trilogía desde el principio no es muy acertado, sin embargo. Primero vino el primer libro, y, unos años más tarde, se me ocurrió buscar el segundo y el tercero. A la niña de diez años que lo leyó no se le ocurrió de buenas a primeras que encontrar los ejemplares restantes fuese tan fácil. Al terminar el libro, en una semana escasa, sentada en una butaca, en casa de mi abuela, me quedé mirándolo como a una joya mágica. Hay libros que tienen poderes, sobre todo a ciertas edades. Hallarlos es como haber encontrado los tesoros de rubíes y diamantes en la cueva de Aladdín.

La novela se llama “Emily de la Luna Nueva”, y me la regaló mi madre al cumplir los diez años. Al principio me asustó su volumen, y la oscuridad marrón chocolate de la ilustración de su tapa, en la que aparecía una niña morena con trenzas acariciando a un gato. Esa niña era mi amiga Emily. No es fácil pensar en ella como en una construcción del intelecto, es algo más. Entre las páginas, crecí con ella. Apenas tenía un año más que yo, once años, que escondía bajo sus orejas de duende y sus ojos grises de vetas púrpuras. La acompañé a la Luna Nueva tras la muerte de su padre, y vivimos junto a sus tíos Laura, Elizabeth y Jimmy. Me reí y fui feliz con su soleada amiga Ilse, el soñador Teddy y el esforzado Perry, y la seguí durante sus paseos solitarios bajo la luz de la luna. Emily, la niña escritora que seguía escribiendo cartas a su padre, que acumulaba sus poemas en cuartillas y llenaba un cuaderno tras otro. La muchachita odiada por algunos, querida por muchos otros, pero que a ninguno dejaba indiferente. Emily, llena de soles que irradiaba por los ojos, con alguna pequeña sombra que enturbiaba su ánimo cuando alguien la retenía, cuando amenazaban su libertad.

Hace bastante tiempo que no flotaba entre sus páginas, pero estos días no puedo parar de hojear sus libros: “Emily la de Luna Nueva”, “Emily, lejos de casa” y “Emily triunfa”. Es fascinante cómo me sigue atrapando, aunque de distinta forma a la primera vez. Ahora entiendo mejor los matices, las alusiones veladas, la ironía, y me atrae identificarme con la joven casi adulta, que intenta determinar qué es lo que busca en la vida, y qué es lo que le falta. Una obra de L.M. Montgomery, más conocida por ser autora de las serie “Ana de las Tejas Verdes”, pero la trilogía de Emily no le va a la zaga. :D

Repito, merece la pena, os la recomiendo muchísimo. Es uno de los ángeles guardianes que me sigue acompañando, y con ella busco el final del arco iris.

Las estrellas Enero 25, 2009

Posted by thebazaarofarts in Actualidad, Arte, Crítica literaria, Ensayos, Erasmus, Filosofía, Literatura, Littera, Música, manías, obsesiones, pensamientos.
6 comments

Un texto que escribí sobre mi última noche en Würzburg.

Las estrellas se posarán sobre ti por la noche, cuando vayas poquito a poquito hacia tu casa con un kebab caliente en la mano y una lata fría de Coca-Cola en la otra. Las estrellas velarán por ti cuando recorras las calles de invierno y piedra un poco encogida bajo tu mullido abrigo beis. La fiesta te habrá dejado exhausta, y seguirán los cascabeles de la risa acompañándote un ratito, fantasmagóricos en el camino. Después harán el recorrido contrario, hacia el puente, por las vías del tranvía. La tristeza es de niebla por las noches en diciembre y no le gusta ser interrumpida por las carcajadas. El kebab, masticado por tus muelas ágiles, se irá quedando frío y al subir los últimos peldaños hasta tu apartamento, un poco mareada por el vino joven, notarás la melancolía que gobierna la escalera.

Es la noche de la soledad, la noche de la despedida, del adiós, del abandono. Una noche que sucede al día y que precede al día siguiente, pero que para ti supone el filo que corta dos rodajas de tu vida. Ya no beberás más de esta fuente, ahora te tocará volver a otras que manaron para ti hacía un año. Tendrás que abandonar esta ciudad, y este cuarto, dejarás de ser habitante de este mundo para ser devuela a la realidad. Va a ser una noche larga, así que disponte a dormir. No tengas miedo del sueño que, como un vaho, te aspira y entumece tus músculos. Al despertar, temprano al amanecer, tendrás que irte como los exiliados. Al otro lado de la puerta sabrás que nunca más tendrás la llave para traspasarla. Adiós, adiós, no regresarás.

Y te irás deshilachando la madeja que fuiste cosiendo. Dejarás la ciudad, el país, y surcando los aires volverás a tu cuna, a tu mundo de siempre. Y allí te sentirás arropada por habitaciones que no se resisten, que no requieren la llave mágica; te sentirás acunada por el susurro de los nombres familiares; te mecerá la brisa más benigna. Pero al de poco tiempo, menos del que piensas, los recuerdos volverán a aflorar: recuerdos de aquella fiesta, memorias de aquel kebab. Memorias de aquella que eras tú, recordando cascabeles risueños en la noche tranquila y helada, sola en un paisaje remoto.

There are nine million bicycles in Beijing… Diciembre 11, 2008

Posted by thebazaarofarts in Actualidad, Amor, Arte, Aste Nagusia, Crítica literaria, Ensayos, Vida cotidiana, Vida no cotidiana, clásicos.
4 comments

Para los románticos. Para los que quieran relajarse. Para los que quieran soñar. La voz de Katie Melua, los instrumentos de viento, te transportan. Te traen una paz que te saca la sonrisa suave. Escuchad :)

“Nine Million Bicycles” (Katie Melua)

There are nine million bicycles in Beijing
That’s a fact,
It’s a thing we can’t deny
Like the fact that I will love you till I die.

We are twelve billion light years from the edge,
That’s a guess,
No-one can ever say it’s true
But I know that I will always be with you.

I’m warmed by the fire of your love everyday
So don’t call me a liar,
Just believe everything that I say

There are six BILLION people in the world
More or less
and it makes me feel quite small
But you’re the one I love the most of all

[INTERLUDE]
We’re high on the wire
With the world in our sight
And I’ll never tire,
Of the love that you give me every night

There are nine million bicycles in Beijing
That’s a Fact,
it’s a thing we can’t deny
Like the fact that I will love you till I die

And there are nine million bicycles in Beijing
And you know that I will love you till I die!

Hoy toca música Diciembre 10, 2008

Posted by thebazaarofarts in Actualidad, Amor, Arte, Blogroll, Crítica literaria, Ensayos, Historia, Literatura, Música, Periodismo, clásicos, obsesiones, pensamientos.
5 comments

Como en literatura gallega estamos leyendo y disfrutando (aunque deprimiéndonos un poco, yo al menos) con la poesía de Rosalía de Castro, os dejo aquí el poema principal de Follas Novas (Hojas Nuevas), su obra más destacada. Se llama “Negra sombra”, y habla del fantasma que la tuvo atenazada a lo largo de toda su vida, de la pesadumbre que no le permitió abrir los ojos, respirar y levantarse.

El poema y la música que lo acompaña son ya indivisibles. Fue banda sonora de la película “Mar Adentro”, protagonizada por Javier Bardem, y está interpretado por la artista Luz Casal. Con su voz grave, rasgada y profunda, que recuerda al viento marino arrastrado contra las rocas, os dejo. Trabajos, inglés antiguo, dialectos y literatura del siglo XVIII me acompañan. :)

Move your hips!!! Diciembre 8, 2008

Posted by thebazaarofarts in Actualidad, Ensayos, Literatura, Periodismo, Personal, Preocupaciones, Vida, Vida cotidiana, Vida no cotidiana, manías, obsesiones, pensamientos.
2 comments

Este puente va de caderas. Empezó el viernes después de echarme una siesta involuntaria en el sofá. Abrí los ojos con el ruido de las llaves avisando de que mi padre llegaba, y aún así no fui capaz de reaccionar hasta que mi madre entró a casa media hora después.

Ya entonces, chamuscada sobre la tela marrón agranatada y con los ojos hinchados, intenté despejarme, y lo conseguí del todo cuando llamó L. Cuando hablamos por teléfono los minutos ascienden como en las subastas. ¿Quién da más? Dimos todo, y más. Una hora de teléfono, y gracias a Dios que existe la tarifa plana.

Después, me tocó, sí, mover las caderas y vestirme. Siete menos diez. Ni tiempo para coger el autobús a la universidad, y la obra de teatro empezaba a las 19.30. Había quedado a y veinte con la amiga de una compañera y llegué resollando al Paraninfo dos minutos antes de comenzar la obra. “Rogamos apaguen sus teléfonos móviles”. Bajan las luces, y mis pulsaciones. Empieza “Yerma”. Al principio la entonación se me hace forzada. Yerma, su marido… No me acaban de convencer. Observo con ojo crítico sus expresiones, su declamación. Luego me olvido. El contenido de Yerma es lo que importa, la transmisión de sentimientos. El deseo, la necesidad del hijo, la estrechez de la época, la estrechez de las caderas de Yerma que se cree seca, que no puede albergar a su hijo.

Los contraluces me absorben y la obra termina antes de lo que quisiera. Luego me despido de I. y voy a la salida de la universidad. Espero a A. frente a la verja negra mientras desfilan los coches, algunos como el suyo. Pero en veinte minutos ninguno es el suyo y me he aburrido de sumar los números a las matrículas. Lo peor es que me estoy congelando.

A. llega y le echo una microbronca porque no tiene la culpa de nada. No pensábamos que la obra fuera a durar 50 minutos. Vamos a comer a un centro comercial. Llega el sábado y también va la cosa de caderas. Mis amigos y yo las movemos al son de los éxitos más ochenteros en la “Sala Azkena” (azkena = la última, por ser la última en cerrar). Ponen música chula: rock, éxitos de los ochenta., country… Y ya cuando pusieron a Aretha Franklin con su R-E-S-P-E-C-T se salieron y nosotros gritamos de lo lindo.

Tras el bamboleo, a casa en metro con un taco de partituras que le presté a mi amiga A. Duermo. Como una ceporra. Y llega el domingo, después de leer las aventuras de Gulliver en Liliput con los ariscos liliputienses y voy con A. a ver “Madagascar 2″. Él lo propuso sin pensar y yo acepté sin pensar y el resultado fue genial. Cómo me reí. Y qué flipada me quedé. Es la primera película de dibujos animados particularmente gay. Sus protagonistas -un león, una cebra, una jirafa y una hipopótamo- bailan y parecen salidos de una fusión entre el día del orgullo y UPA Dance. Cómo bamboleaban las caderas, Jesús…

Por último, hoy he visto unas caderas que me han disgustado. He aterrizado en la sala después de comer y estaban dando “Fama… ¡A bailar!” Al margen del elenco de profesores bailarines que profieren las mismas frases que los soplagaitas de OT y que me transmiten su mismo tufillo dictatorial, he visto meneo de caderas jazz-fusion, funky y lírico hasta cansarme. Mucho cerebro no he visto, por lo menos en los concursantes particularmente histriónicos.

Con todo, las caderas que más me han repateado son las del profesor Rafa Méndez, el que quiere explotar la sensualidad de sus concursantes. Se acerca a las chicas mientras bailan, las mira con ojos de tigre en celo e inicia su inquietante cortejo. Ellas ríen tímidas y siguen bailando convulsas, como activadas por un resorte, mientras él sigue sin respetar su espacio vital y airea sus sobacos bajo una camiseta que le queda cinco tallas grande.

Hay caderas hueras, caderas robóticas, caderas flexibles, caderas animales y caderas atontadas… Pero de caderas ha ido el finde.